










Entre las numerosas abstracciones que el Art Decó hace de la naturaleza, aparece como motivo decorativo muy frecuente el sol, siempre radiante y de rayos geométricos, reduciéndose su representación a menudo a lo puramente esquemático, como podría dibujarlo un niño.
El sol se impone en la iconografía del estilo como el símbolo máximo de energía en una época que la venera como fuerza y motor de la civilización moderna.
Su abundante representación obedece también a la influencia estética de culturas arcaicas como la egipcia o las precolombinas (maya, azteca e inca) que, en los años 20 y 30 del siglo pasado, se pusieron de moda y actualidad gracias a una serie de decisivos y románticos descubrimientos arqueológicos que cautivaron la imaginación del mundo.
1 comentario:
Muy interesante, todo este tema de como se refleja en la arquitectura las inquietudes de cada época.
Enhorabuena again.
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