En Gran Vía, 12.
Autor: Luis Gutiérrez Soto.
Inaugurado en 1931, el Chicote es un cocktail bar de la época que se conserva prácticamente intacto. Al traspasar la puerta giratoria nos encontramos con la misma decoración de entonces, con sus muebles de madera, sillas de metal cromado, sillones de cuero, percheros metálicos en las paredes y juego de espejos.
Si estás pensando en visitar Madrid, Museo Chicote es un buen punto de arranque para una primera copa de la noche y un lugar también perfecto para tomarse un café o unas cervezas tranquilas por la tarde viendo el trasiego de la Gran Vía.
Teniendo en cuenta las opciones más cómodas para viajar a Madrid -y nuestra sugerencia es hacerlo en avión-, no puedes dejar de acercarte a conocerlo: el Bar Museo Chicote es una buena muestra de que la ciudad ofrece otro tipo de monumentos, tan interesantes o más que los convencionales. La hora feliz de Destinia, vuelos sin gastos de gestión todos los días de 13 a 14 horas, te lo pone fácil.
Refugio de corresponsales extranjeros durante la Guerra Civil (Hemingway entre ellos), fue sobre todo en la posguerra, años 40 y 50, cuando Chicote conoció su apogeo, convirtiéndose en punto de encuentro de buscavidas, hombres de negocios más o menos respetables, autoridades del régimen, prostitutas de lujo, toreros y estrellas de Hollywood.
Un ambiente chic y cosmopolita que reunió durante décadas a lo más selecto y a la vez lo más canalla de la capital, ya que el bar acogió también los trapicheos del estraperlo de posguerra.
Su éxito se debió sobre todo al don de gentes y el carisma de su fundador, Pedro Chicote, que lo regentó hasta su muerte en 1977. El bar, desde entonces, se ha sumido en una cierta decadencia, pese a intentos recientes por revivirlo y devolverle el glamur de antaño.
Queda para la leyenda su célebre museo de bebidas, que llegó a atesorar 20.000 botellas con licores de todo el mundo y que, tras la muerte de Pedro Chicote, dio diversos tumbos hasta acabar en manos de un particular.
Y, por supuesto, aun sin el esplendor de su época dorada, permanece también el local como un histórico de la noche madrileña y joya preservada del interiorismo de los años 30.
lunes, 23 de abril de 2012
lunes, 2 de abril de 2012
Santander Central-Hispano (relieves)










El relieve, que se extiende como un dintel marcando la entrada al edificio, aparece firmado por F. Marés. Lo más probable es que se trate del escultor catalán Frederic Marés.
En el Art Decó eran frecuentes las decoraciones con relieves alusivos al mundo de la industria y el comercio valiéndose por lo general de soportes alegóricos tradicionales, inspirados en el mundo clásico. Este monumental relieve sirve de perfecto ejemplo.
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