Madrid Art Decó en Facebook

miércoles, 28 de mayo de 2008

Miguel Ángel 18-20-22-24










Trascribo lo que pone en la placa de bronce que instaló en su fachada el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid:
"Este edificio fue construido para el Marqués de Amurrio sobre un solar rectangular. Su ejecución se resolvió de manera unitaria.
Las fincas de los extremos guardan la línea de fachada, mientras que las centrales se retranquean dejando en planta baja un pórtico de gran valor compositivo.
En cada finca se organizan dos viviendas por planta, y en las fachadas se emplea ladrillo visto alternado con revoco en los pisos altos.
Constituye una imagen urbana de alta calidad y de notable importancia histórica para el inicio de la arquitectura moderna en Madrid."
******************************
Construido entre 1925-27, es obra del mismo autor de la vaquería de Francos Rodríguez 42, Gustavo Fernández Balbuena.
Se repiten por tanto las coordenadas de estilo, basado principalmente en líneas funcionales y modernas y el uso imaginativo del ladrillo, utilizado una vez más con verdadera maestría, sacando todo el partido posible a este humilde material.
Es, por cierto, un ladrillo leonés, fabricado en Tierra de Campos, que se moldea en arcos y cornisas y con el que se trazan bonitos dibujos geométricos.
*****************************
Es uno de los más valiosos ejemplos de art decó influido por la obra en ladrillo del arquitecto holandés Hendrik Petrus Berlage.
Como bien dice la placa, el edificio representa un hito en la introducción de la arquitectura moderna en Madrid, la que gradualmente abandona los estilos revivalistas, con su lenguaje recargado y caduco, para entrar en los códigos funcionales y estéticos del siglo XX.

Miguel Ángel 18-20 (interior)






























Los balcones art decó








Para un estilo que, influido por movimientos rompedores como el cubismo y la Bauhaus, no se cansaba de jugar y experimentar con la geometría, los balcones no podían ser, como hasta ese momento, rectangulares; había que ir más allá.
Fue entonces, en los años 20 y 30 del siglo XX, cuando aparecieron en Madrid, insólitamente, los balcones con forma de trapecio.
Hoy estos balcones trapezoidales pueden verse por toda la ciudad, y son uno de los signos más reconocibles de un edificio art decó.